14/03/2026.

Durante mucho tiempo, Canarias fue vista como un gran decorado natural: paisajes volcánicos, playas, luz constante y localizaciones capaces de parecer casi cualquier lugar del mundo. Hoy esa idea se queda corta. El archipiélago se ha consolidado como uno de los destinos de rodaje más potentes de España y Europa, con una actividad que ya no depende solo de una superproducción puntual, sino de una suma constante de series, largometrajes, cine español, producciones internacionales, animación y publicidad. Solo en 2024, las islas acogieron 154 producciones de cine y televisión, con 80 proyectos nacionales y 45 internacionales.

Canarias ya no es solo un plató: está construyendo una industria audiovisual propia

Lo más interesante del momento audiovisual canario es que el foco ya no está solo en “qué bonito queda en pantalla”, sino en todo lo que sucede alrededor del rodaje. La actividad ha crecido hasta convertirse en un ecosistema con empleo, servicios especializados, platós, empresas auxiliares y profesionales locales cada vez más presentes en producciones de alto nivel. Tenerife cerró 2025 con 117 millones de euros de impacto económico y 4.249 empleos creados vinculados al sector audiovisual, un dato que refuerza la idea de que ya no hablamos solo de localizaciones, sino de una industria en expansión.

Ese cambio de escala también se percibe en cómo las propias islas comunican su papel dentro del sector. Gran Canaria Film Commission presenta la isla como marco de “superproducciones cinematográficas, series de TV, ficción, animación, documentales, cortometrajes y publicidad”, y La Palma ha insistido en 2025 y 2026 en la consolidación de un modelo audiovisual estable y diversificado. No es una moda aislada, sino una tendencia sostenida.

De Pluribus a Los anillos de poder: producciones que confirman el boom

Si se quiere medir el momento de Canarias con nombres concretos, hay ejemplos de sobra. Plur1bus, una de las series internacionales recientes más comentadas vinculadas a Apple TV+, rodó en las islas y ha sido destacada oficialmente tanto por la Gran Canaria Film Commission como por La Palma Film Commission, que la presentó junto a Hostage como prueba del creciente interés de plataformas globales por el archipiélago.

En Tenerife aparece además una lista muy reveladora de títulos reconocibles para el público joven y generalista. La Tenerife Film Commission recoge entre sus producciones El señor de los anillos: Los anillos de poder T2, La casa de papel Parte 5 Volumen 2 y Wonder Woman 1984, tres referencias que por sí solas ya muestran el nivel de visibilidad internacional que puede alcanzar un rodaje en las islas.

A eso se suman producciones más recientes y muy distintas entre sí. Canary Islands Film sitúa en 2025 el rodaje de Day Drinker, dirigida por Marc Webb y con Johnny Depp y Penélope Cruz; The End of It, coproducida por The Mediapro Studio US & Canada y BBC Film; y Trinidad, una gran aventura de acción rodada entre Gran Canaria y Tenerife. Ese abanico de títulos ayuda a entender que Canarias funciona tanto para grandes proyectos internacionales como para propuestas europeas de ciencia ficción o cine de acción de gran presupuesto.

También el cine español reciente aporta ejemplos de mucho peso. Canary Islands Film destaca El ser querido, de Rodrigo Sorogoyen, rodada en Fuerteventura; Amarga Navidad, de Pedro Almodóvar, con secuencias en Lanzarote; y Maspalomas, de José María Goenaga y Aitor Arregi. Es decir, el archipiélago no solo atrae ficción internacional de plataformas, sino también algunas de las miradas autorales más relevantes del cine español contemporáneo.

El fenómeno no se limita a las grandes franquicias

Uno de los errores habituales al hablar de rodajes en Canarias es pensar solo en títulos gigantes. La fuerza real del sector está también en la diversidad. La Palma informó de que en 2024 atendió 140 proyectos y acogió 24 rodajes efectivos, entre ellos series internacionales, documentales nacionales, cortometrajes y publicidad. En 2025, además, la isla siguió reforzando esa línea con títulos como Hostage y Plur1bus, junto a un crecimiento continuado de su proyección exterior.

Ese matiz es importante porque da profundidad al relato. Un territorio audiovisual potente no se construye solo con un blockbuster cada dos años, sino con continuidad, variedad de formatos y capacidad para acoger desde grandes estudios hasta producciones medianas, videoclips o ficción televisiva. Precisamente ahí es donde Canarias parece haber encontrado uno de sus puntos fuertes.

¿Por qué Canarias atrae tantos rodajes?

La explicación no está solo en el paisaje, aunque el paisaje importa mucho. Las islas permiten concentrar en pocos kilómetros localizaciones muy diferentes: entornos volcánicos, costas, zonas urbanas, carreteras, arquitectura contemporánea o escenarios que pueden simular otros países. A eso se suma el clima estable y la capacidad de rodar buena parte del año, algo que históricamente ha sido una de las grandes bazas del archipiélago.

Pero el factor diferencial actual está en la suma de paisaje e industria. Canary Islands Film destaca para producciones extranjeras un incentivo fiscal del 50%-45%, con un máximo de 36 millones de euros por largometraje y 18 millones por episodio en series, mientras que Gran Canaria Studios ofrece dos grandes platós de 1.200 y 1.800 metros cuadrados dentro de un complejo de unos 6.000 metros cuadrados construidos. Cuando se habla del boom canario, estas condiciones pesan tanto como las localizaciones.

El auge también se nota en series, animación y nuevos formatos

Otro rasgo del momento actual es que el crecimiento audiovisual canario no se limita al largometraje. Tenerife Film Commission incluye entre sus producciones Miraculous Ladybug 5, lo que recuerda que el archipiélago también participa en el ecosistema de la animación y las series. Y Gran Canaria insiste en esa misma dirección al presentarse como sede válida para ficción, animación, televisión, publicidad y documental.

Eso encaja perfectamente con cómo consume contenido el público de hoy. El audiovisual ya no significa solo “ir al cine”, sino también vivir entre series, plataformas, videoclips, campañas digitales y narrativas híbridas. Por eso, cuando Canarias crece como territorio de rodaje, no lo hace solo para una parte del sector, sino para un mapa mucho más amplio y contemporáneo.

Un momento especialmente interesante para formarse en cine y comunicación

Cuando un territorio concentra rodajes, empresas, técnicos, servicios y conversación audiovisual, también gana valor como entorno formativo. En ese contexto, estudiar cine o comunicación en Canarias adquiere una dimensión especialmente interesante: no solo por el paisaje o por el atractivo cultural de las islas, sino porque alrededor se está moviendo una industria real, visible y en crecimiento. Entender cómo se levanta una producción, cómo circulan los equipos o por qué una localización se convierte en estratégica deja de ser algo abstracto cuando ocurre tan cerca.

Canarias vive un presente audiovisual que ya tiene peso propio

Lo más revelador del momento canario es que ya no necesita justificarse solo con promesas. Los datos, las producciones y la continuidad hablan por sí solos. De Plur1bus a Los anillos de poder, de Day Drinker a Amarga Navidad, de la gran franquicia al documental o la publicidad, las islas están demostrando que pueden acoger proyectos muy distintos sin perder identidad. Y esa combinación de paisaje, incentivos, estructura profesional y volumen de rodajes explica por qué el audiovisual canario ha pasado de ser una posibilidad atractiva a convertirse en una realidad internacional cada vez más sólida.

 

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